lunes, 10 de mayo de 2010

Mi aventura de ser maestra.


Mi aventura de ser maestra.

¿Qué relación guarda "El malestar docente" con nuestra historia personal y qué hacemos o podemos hacer para combatirlo?

Después de haber leído los comentarios de mis compañeros y hacer las lecturas correspondientes, mi reflexión apunta más hacia el contexto educativo en el que cada uno/a de nosotros/as se encuentra.

Comparto con muchos/as de mis compañeros/as que la mayoría de nosotros/as carecemos de herramientas necesarias para nuestro quehacer cotidiano frente a grupo, lo cual entra en la reflexión de Esteve sobre la importancia de encontrar los cómos para hacer las cosas frente al ideal que de profesor se tenga.

Si pienso sobre mi propia aventura de ser maestra, diría que ha sido y es una aventura gozosa siempre que me encuentro frente a mis estudiantes, pese a que el grupo o los grupos que me asignen no sean el ideal de cualquier maestro/a, es verdad que también decaigo cuando percibo que la mayoría de los chicos/chicas no cuenta con los conocimientos básicos que para el grado en el que se encuentran deberían tener. Pero también es real que cuando así se me presenta la ocasión es como un reto del cual no deseo huir, sino al contrario me insita a pensar en formas y estrategias para lograr que salgan adelante y me encanta ver como al final del semestre o el año escolar se miran diferente, unos más otros menos pero casi siempre hay una transformación. No me preocupan los grupos inquietos o latosos si en ellos se encuentra el deseo o la capacidad de aprender.

Por lo que si en mi práctica docente existe algún malestar, no es precisamente el cómo enfrentarme a los estudiantes en su proceso de formación, sino el encontrarme con que no todos los que se dedican al igual que yo al logro del aprendizaje de los alumnos/as se comprometan al mismo, Aquí deseo retomar lo expuesto por Miguel Ángel Santos al citar a Henry Giroux:

"En pocas palabras, las escuelas no son lugares neutrales y consiguientemente tampoco los profesores pueden adoptar una postura neutral... Con esta perspectiva en la mente, quiero extraer la conclusión de que, si los profesores han de educar a los estudiantes para ser ciudadanos activos y críticos, deberían convertirse ellos mismos en intelectuales transformativos".

No todos los que se dedican al campo de la educación se preocupan por su labor formativa y el compromiso que se tiene al tener en nuestras manos parte de la vida de los estudiantes. En mi caso particular en la preparatoria en la que laboro somos sólo unas cuantas maestras las que nos encontramos en constante proceso de formación y que por supuesto estamos inscritas por ejemplo en esta especialidad para mejorar nuestro trabajo frente a grupo, en mi institución no ha llegado la RIEMS como en muchas de las de ustedes, pareciera que vivimos en otra época u otro mundo porque desde los directivos no muestran mucho interés por conocer lo que las nuevas políticas educativas proponen aunque nuestra universidad en termino de rectoría está en el camino de querer renovarse y mejorar el nivel académico, en nuestras pequeñas islas que son el lugar donde trabajamos no se involucran al 100% bueno ni al 20 o 30% nada en verdad, entonces es aquí donde surge el malestar docente en mi, existen maestros que parece que tomarán personal la conducta de los alumnos/as porque no entienden que están frente a jóvenes adolescentes cuya etapa encierra una serie de cambios que los hace ser como son y no tiene que ver exactamente con ellos, no es por molestar por lo menos no la mayoría de las veces, también hay casos especiales pero se tendría que tener criterio y conocimiento para diferenciarlos de una conducta natural que todos hemos vivido en esa edad, maestro que gozan haciendo sufrir a los estudiantes porque a ellos no les fue fácil el estudio, directores que se preocupan más por la forma que por el fondo del acto educativo, se preocupan más por que el uniforme este bien portado y no por si los chicos/as realmente aprenden, aclaro que no es que no importen las normas institucionales son importantes también en la formación de los estudiantes indudablemente, pero no puede uno cuidar las normas solamente olvidando diría Esteve el objetivo de nuestro que hacer ser maestros de humanidad.

Si bien Esteve nos habla en todo su escrito sobre el sentido de nuestra profesión como docentes, enseñándonos sobre el encontrar el amor pedagógico en nuestra aventura, y nos introduce al valor y sentido estético de ser docente, comparto con Santos Guerra la concepción que del profesor maneja, no sólo se trata de aprender mejores técnicas de enseñanza, o teorías pedagógicas o técnicas operativas, sino que es todo eso y más, se trata de la forma de manejar y llevar a cabo dichas teorías y técnicas, se trata de poder visualizar nuestro quehacer docente desde la reflexión, el diagnóstico, la investigación, el compromiso que nos hace actuar de forma autónoma y crítica, es decir, podemos manejar diversas teorías y técnicas pedagógicas y no tener el respeto por la propia formación y la de los otros, los estudiantes, llevar a cabo nuestra práctica de forma mecánica, rígida y automática, al decir de Santos Guerra:

La concepción de la práctica docente como un proceso cargado de complejidad, exige una formación, una contextualización y un desarrollo profesional que trascienda la concepción tecnicista e instrumental de la profesión.”

1 comentario:

  1. Hola Rocío,
    Como tu dices la evntura se presenta día a día al estar al frente de un grupo, siendo el reto de sacarlo a delante aún con las deficiencias que presente. Veo que eres muy apasionada de tu docencia, felicidades, hacen falta más maestros(as)con esta pasión.
    Cuidate. bye

    ResponderEliminar